Amistad. A veces tan difícil de delimitar o de definir como el cuando se es novio o no-novio todavía. Amigo, colega, conocido…. Cada uno le da a estas palabras el peso que cree. Palabras que se mezclan y confunden. Según la RAE, la amistad se define como el afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato. Su segunda acepción es amancebamiento, pero eso es otro tipo de amistad, ya que básicamente se refiere a lo que comúnmente conocemos como follamigos.
Estoy totalmente de acuerdo con la definición cuando dice que la amistad nace y se fortalece con el trato. Pero lo que también debería poner es que se devalúa con el tiempo y el desuso. La amistad debería venir con una fecha de caducidad con obligación de renovación, como el paro en el INEM. Pasado cierto tiempo sin quedar con un amigo este debería pasar automáticamente a la categoría de conocidos, teniendo que volver a ganarse el título con méritos. Y es que amigos míos la amistad hay que cultivarla y cuidarla, si no se llena de malas hierbas y cuesta una barbaridad recuperar lo que había en origen.
Aparte de todo esto, de la amistad de toda la vida, ahora ha surgido un nuevo tipo de amistad solo concebible en el espacio virtual de las redes sociales, donde casi se compite por ver quién tiene más “amigos”. Da igual si es amigo de verdad, un viejo compañero de clase, el panadero, el médico que te operó de fimosis o el amigo de un amigo con el que te tomaste una cerveza una noche que os juntasteis una manada de gente por casualidades de esta retorcida vida, si bien seguramente ayudado por lo pequeño y familiar que es Logroño. El caso es hacer bulto, aparentar. ¡¡Ha nacido el Síndrome de Diogenes amiguil!!
No estaría mal que estas redes tuviesen una forma de catalogar a los contactos para que cada cosa esté en su sitio. O que directamente te puedas sugerir como tal. Estaría bien poder mandar una “solicitud de conocido”. Y ya de paso solicitudes de todo tipo para estar totalmente socialidados y bien catalogados, como “solicitud de hermano”, “solicitud de tío de mi barrio” o “solicitud de coleguilla del instituto”. Y ya para terminar de cuadrarlo ¿por qué no?, “solicitud de archienemigo”, que seguro que todos tenemos ahí a alguien un poco cruzado. Total, lo único que haríamos sería ignorar todas sus novedades, fotos y comentarios como ya hacemos con las de muchos de los que son “amigos”.